Cómo funciona el algoritmo
La polarización y sus consecuencias
La polarización nos impide validar las opiniones de los demás. Nos aísla dentro de nuestros grupos, creando una sociedad donde la pertenencia a un grupo implica automáticamente separación de otros.
Esto es evidente cuando algunas mujeres ven a los hombres como enemigos, sin diferenciar entre el hombre y el patriarcado, generalizando las actitudes negativas de algunos a todos. Lo mismo ocurre cuando algunos hombres ven a las mujeres que consiguen derechos como una amenaza, como si ninguna distinguiese entre hombre y enemigo, o como si no hubiera derechos para todos. También pasa con personas que ven a los inmigrantes como una amenaza, o con trabajadores que ven a todos los empresarios como explotadores.
Estos sentimientos de ataque y defensa perpetúan la idea de que las personas fuera de nuestro grupo son enemigos.
Jack Dorsey: Estamos entregando el libre albedrío a los algoritmos. https://www.youtube.com/watch?v=9_8NganZSFI&t=14s&ab_channel=electronmediagroupinc.
Vamos a hablar con datos
En 2022, hubo más suicidios que homicidios en España. Ese año se registraron 4,097 suicidios, mientras que el número de homicidios fue de alrededor de 300. Los suicidios superaron significativamente a los homicidios.
En cuanto a la violencia machista, en 2022, 49 mujeres fueron asesinadas por violencia de género. Además, se registraron 33,209 hombres denunciados por violencia de género, lo que representa aproximadamente el 0.14% de la población masculina total en España, que es de 23,373,800 hombres.
Los suicidios son 10 veces más que los asesinatos machistas y los homicidios juntos. ¿Reciben 10 veces más fondos? ¿10 veces más atención? No.
Tengo mi teoría de por qué no: porque para solucionarlos hay que ir a la raíz del sistema, cambiando un sistema productivo y de vida desde sus cimientos. Uno que permita a hombres y mujeres desarrollarse en comunidad, formando familias, grupos, o formándose como individuos independientes en un modelo que les permita ejercer libremente su relación con ellos mismos y con el entorno natural en el que vivimos.
Cuando el problema más grave, o los problemas más graves, no son los que reciben más atención, lo que se plantea como solución es, en realidad, una distracción. En esa distracción o distracciones, imaginar, tener una opinión polarizada, una identidad basada en una postura fuerte y no basarse en datos… es la semilla de la discusión irracional.
El declive de las experiencias personales
Las experiencias personales ya no son tan importantes como antes en la formación de opiniones. Hoy en día, muchas personas prefieren grabar en una discoteca en lugar de bailar, priorizando la opinión ajena sobre su propia experiencia. Esto ha llevado a una sociedad donde la validación externa es crucial, y las opiniones personales están basadas en lo que otros piensan o comentan, en lo que se muestra en las redes sociales, no en lo que se vive.
Esto, lamentablemente, nos convierte en personas bastante manipulables. Alguien con su teléfono en la mano en un pueblo de la región de Sevilla por algo que ha comentado o vivido otro alguien en un pueblo del estado de Nueva York, se siente totalmente ofendido y atacado por algo que no ha vivido pero que ha comentado ese otro.
La manipulación de la opinión pública
Nuestra capacidad de discernir ha sido erosionada. Las opiniones están fuertemente influenciadas por información manipulada intencionadamente en internet. Por ejemplo, debates sobre inmigración se llenan de datos sesgados que refuerzan estereotipos y polarizan aún más a la sociedad.
Podría hacer un ejemplo similar con los datos de suicidios, donde los inmigrantes no son realmente el problema, sino un sistema laboral que prioriza la posibilidad de explotar a los trabajadores y siempre se enfoca en el beneficio máximo, muchas veces del Estado, haciendo prácticamente imposible el desarrollo de la actividad empresarial con beneficios.
Si mañana todos los empresarios pagan el salario justo, el país se paraliza, y hay que admitir que tu bienestar está basado en las condiciones injustas de muchos trabajadores. Eso te conviene y de ello te beneficias. Pero quieres ir al ‘paki’ a las 12, quieres que esté abierto y quieres llamarlo ‘paki’ si quieres. No seas hipócrita.
Nuestras opiniones y maneras de pensar, influenciadas por el contenido que consumimos, determinan nuestra percepción y sentimientos. La información a la que estamos expuestos, a menudo sensacionalista, nos lleva a tener opiniones sesgadas y falta de discernimiento.
Ojalá con tanta información tuvieramos más conocimiento
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