Concepto urbanístico

El concepto urbanístico del proyecto consiste en la creación de un espacio verde singular que contraste de manera marcada con las plazas urbanas y las estrechas calles del centro de la ciudad. Este espacio verde se sitúa entre el casco antiguo y la expansión urbana hacia el norte, retomando la idea del antiguo corredor verde de Asbachtal en conexión con el parque Weimarhall. Actúa como nexo de unión entre el corredor verde conservado y el Gauforum. La alineación posterior de la expansión urbana al norte se paraleliza con el nuevo edificio del Museo de la Bauhaus, prolongando así la trama urbana en esa dirección.

El nuevo Museo de la Bauhaus se emplaza como una pieza exenta en este entorno paisajístico verde y se distingue claramente del espacio público urbano. Al mismo tiempo, su orientación tanto hacia el Gauforum como hacia el área verde subraya el carácter dual del Museo como interfaz entre ciudad y paisaje. Se abre hacia la zona verde mediante una amplia fachada acristalada, mientras que la fachada que da a la calle presenta un carácter más cerrado.
Gracias al modelado de un paisaje de colinas que amplía la superficie verde, el Museo adquiere una posición elevada que le otorga vistas. En la zona este/oeste se integra un sendero peatonal y ciclista a modo de bucle alrededor del Museo, de forma que se fusiona orgánicamente con la red de caminos del parque. Esta configuración topográfica también favorece el drenaje del terreno. De este modo, el Museo no solo se inserta espacialmente en su contexto, sino que también lo hace desde el punto de vista funcional.

Concepto energético

La compacidad de la edificación hace que el edificio sea muy eficiente energéticamente y se basa en los “Environmental Journey Principles”, lo que permite transiciones controladas entre áreas con menor y mayor uso. El sistema técnico del edificio puede adaptarse según la demanda, ampliándose o reduciéndose.

Gracias a las condiciones climáticas favorables y a la envolvente inteligente del edificio, la planta baja —donde se ubican una pequeña zona de restauración y el punto de información para visitantes— se mantiene mayormente climatizada de forma natural. Para las áreas de exposición adyacentes, se activa la ventilación controlada en caso necesario.

La combinación de ventilación natural y el uso selectivo de instalaciones técnicas hace posible alcanzar una alta eficiencia energética. Con la incorporación de paneles fotovoltaicos en la cubierta, energía solar térmica y sistemas de intercambio de calor, complementados por tecnología de iluminación y de edificación de última generación, el Museo puede operar en gran medida de manera autónoma. Asimismo, se presta atención a la protección solar mediante aleros, arbolado y elementos de fachada, garantizando un adecuado sombreado.

Los elementos topográficos vegetales con gradas para sentarse en el nuevo espacio verde se generan optimizando el vaciado de tierras resultante de la construcción del Museo.

Estructura portante

El edificio se concibe como una construcción de hormigón armado. En parte, se apoya sobre puntos concretos mediante pilares individuales, lo que posibilita una mayor flexibilidad en la distribución interior. Sobre la planta baja se construye un forjado continuo que soporta la sala de exposiciones ubicada en la segunda planta. El arriostramiento se realiza a través de pórticos y núcleos de circulación.